Por: L.N.H. Rodrigo Mancilla Morales

3 veces a la semana actividad física

Actividad física – el fútbol

La diabetes es una enfermedad crónica, es decir de larga duración que puede ser prevenible si se minimizan algunos factores de riesgo como el sobrepeso y básicamente la obesidad abdominal que se define como una cintura mayor a 80cm en mujeres o de 90cm en hombres. Antes de que esta enfermedad se manifieste, el metabolismo puede encontrarse con algún nivel de alteración, principalmente en la dificultad para metabolizar los hidratos de carbono o azúcares, a este problema metabólico que comienza y es un riesgo para desarrollar diabetes o enfermedades cardiovasculares se le conoce como intolerancia a la glucosa, esta fase puede ser reversible si se toman las acciones correctas.

Para entender mejor el problema tenemos que conocer que la insulina tiene un papel importante en nuestro metabolismo, ya que facilita la utilización de la glucosa, en las personas que no realizan ejercicio, que tienen sobrepeso o que tienen una mala alimentación con el paso de los años se puede disminuir la producción de insulina en el organismo o inclusive que a pesar de que se produzca la cantidad adecuada, la insulina tiene problemas para poder realizar sus funciones normales.

La reducción de un 10% del peso corporal actual si se tiene sobrepeso u obesidad, puede disminuir hasta en un 50% el riesgo de desarrollar diabetes, otro factor muy importante y muchas veces relegado a una simple recomendación a “si tiene tiempo” es la actividad física. Realizar actividad física tiene grandes ventajas que se resumen en: favorecer un aumento en la utilización de la glucosa y de lípidos, aumenta la capacidad para que los músculos capten glucosa con menor necesidad de insulina, por lo tanto es un tratamiento que debe ser prescrito con una adecuada dosis en cuanto a los días por semana, el tiempo, la intensidad y tipo de actividad. Siempre de forma gradual para evitar alguna complicación.

Se recomienda realizar por lo menos 3 veces a la semana actividad física moderada, podemos identificar este nivel de actividad porque la persona comenzará a dificultarse poder hablar mientras la realiza.  No hay que olvidar la buena nutrición como parte fundamental del tratamiento para frenar la progresión de la intolerancia a la glucosa. Para fomentar una buena adaptación al ejercicio y mejorar el nivel de recuperación, se ha demostrado que ingerir proteínas de suero de leche después de la actividad física favorece la síntesis de mitocondrias (que dentro de la célula metabolizan la energía) y de transportadores GLUT-4 que son importantes para la captación de glucosa por las células. Como recomendación general una medida de una proteína en polvo inmediatamente después de la actividad física (mezclada en 250ml de agua) es de utilidad.  Una dieta saludable y la actividad física pueden favorecer la salud  y disminuir el riesgo de diabetes.

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