DHA y Omega 3

Ácidos grasos: DHA y Omega 3

La genética humana ha evolucionado al dominar el poder de una amplia variedad de nutrientes que han estado disponibles en nuestro suministro alimenticio durante generaciones infinitas. A lo largo de los últimos 50 años muchos de estos nutrientes naturales han sido lentamente eliminados de los alimentos que comemos. DHA es un ácido graso crítico Omega-3 que nuestros antepasados hallaban principalmente en el pescado y ahora está seriamente carente en nuestra dieta causando un riesgo dramáticamente elevado de diabetes y demencia. Incluir este potente nutriente en forma de suplementos puede prevenir estas enfermedades y regular el deterioro progresivo que conocemos como envejecimiento.

El DHA inhibe la formación de placa amiloide

El DHA es un ácido graso Omega-3 que se usa de forma preferente por el cuerpo para la formación de membranas celulares y es especialmente importante para la formación y función de neuronas del cerebro. Cuando nuestro cuerpo recibe un suministro adecuado de DHA, se permite la acumulación de grasa en el cerebro donde aumenta la supervivencia de células cerebrales y reduce al formación de placa beta amiloide tóxica. Esta acción reduce de forma eficaz el riesgo de deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer.

El DHA puede prevenir el deterioro cognitivo

Los resultados de un estudio publicado en Journal of Nutritional Biochemistry hallaron que el DHA puede proteger frente a envejecimiento del cerebro al prevenir los daños típicos asociados con deterioro de la memoria. El DHA se almacena en el cerebro para su uso durante periodos de estrés y sobrecarga tóxica para proteger las neuronas del cerebro. Esto es crítico para la formación de recuerdos, aprendizaje y pensamiento que decaen con la aparición de la demencia. Niveles suficientes de DHA circulando en la sangre son necesarios para suministrar las reservas que pueden ser usados para reparar daños neuronales antes de que la pérdida de memoria se haya vuelto evidente.

El DHA reduce la inflamación sistémica

La inflamación sistémica es una de las causas clave que causan diabetes y el DHA ha demostrado regular el trastorno metabólico que tiene como resultado un exceso de peso corporal. Las macrofagas son componentes de nuestro sistema inmune que son esenciales para luchar contra patógenos invasores y se acumulan en el tejido blanco adiposo como respuesta a la ganancia de peso. Al ir ganando más peso, la actividad de las macrofagas aumenta y suben los niveles de inflamación en el cuerpo con efectos potencialmente devastadores a nuestros órganos internos y sistema vascular.

El DHA mejora la sensibilidad de la insulina, previene la diabetes

EL DHA ha demostrado adherirse a un receptor en macrofagas que se encuentran presentes en nuestras células grasas blancas y regulan hacia abajo la actividad inflamatoria para reducir los niveles de inflamación. Niveles más altos de inflamación se asocian con resistencia a la insulina que es una indicación clásica de la progresión de la diabetes. Según investigaciones publicadas en la revista Cell el DHA es la clave evolutiva para mediar en la inflamación mientras que a la vez reduce de forma segura los riesgos de enfermedades que van desde la diabetes y el cáncer a enfermedades cardiovasculares.

Investigaciones amplias han confirmado que el DHA es el ácido graso más crítico para fomentar la función cognitiva y reducir niveles peligrosos de inflamación en todo el cuerpo. El hombre ha evolucionado con una dieta fortalecida con esta grasa esencial pero nuestra dieta moderna es muy carente en ella conllevando la aparición de muchas enfermedades comúnes. La mejor manera de asegurar niveles suficientes de DHA circulando en la sangre es tomar un suplemento diario de un tipo de DHA altamente concentrado, esto reducirá el riesgo de diabetes y deterioro cognitivo.

John Phillip

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